Jugar el suelo. De la tierra al cielo ( Raíces y Alas)
En este espacio-ambiente, las niñas y niños juegan desde el apoyo o seguridad que proporciona la “tierra” en la que se refleja el “cielo” (en el suelo se sitúa un gran papel-espejo que duplica el espacio), como invitación a mirar hacia arriba y también a contemplar el reflejo de la propia imagen, que aparece y desaparece a su voluntad, representando la idea de la capacidad de evocar todo lo que no está presente en el campo visual, pero que no por eso deja de existir pues permanece en el pensamiento.
El juego de la rayuela se ejecuta motrizmente dando “saltos” (a pata coja o con los dos pies
Medialab-Matadero Madrid