[ON LINE] Darnos aire. 5ª sesión: Más allá del STEM

24 de noviembre a las 17:30h
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¿Nos ayuda lo STEAM a poner en valor los saberes tradicionalmente suprimidos, silenciados y marginados?  ¿Nos ayuda a pensar y definir mejor los saberes que queremos fomentar en la escuela?  

En esta quinta sesión del grupo sobre educación y laboratorios ciudadanos usaremos el texto de Alberto Corsín "Dejarse atrapar por preguntas" como detonante de la conversación sobre el STEM.

La educación está llena de palabras de moda. Palabras que zumban (Buzzwords en inglés) en nuestros oídos como una molesta mosca que no deja de revolotear a nuestro alrededor. Que aparecen y desaparecen en los discursos públicos, declaraciones de expertos y documentos de agencias internacionales. Palabras que prometen resolver nuestros problemas educativos. Palabras que llegan para airear nuestras viejas prácticas y nuestras desconchadas aulas. Pero que, a veces, nos oprimen. Palabras que en cuanto las intentamos agarrar, se nos deshacen en las manos igual que las tizas viejas. Palabras que suenan bien pero que en numerosas ocasiones tienen un significado vago e impreciso. Que no significan lo mismo para todos, ni en todos los contextos. Palabras que aglutinan esfuerzos sinceros por parte de muchos. Pero también, palabras que esconden campos de batalla educativa, que se retroalimenta precisamente por el vacío conceptual y la indefinición. Palabras que beben de tradiciones disciplinarias, pedagógicas, educativas, políticas, económicas, filosóficas y antropológicas distintas, desvelando las profundas disputas epistémicas sobre el sentido y los fines de la educación. Palabras que ayudan a algunos, pero que también abruman a muchos.

Una de esas palabras de moda es STEM. Propuesta en 2001 por National Science Foundation de Estados Unidos, su uso no ha dejado de subir como el humo, que por cierto, es la palabra inglesa (STEAM) que en los últimos años ha ido ganando presencia, en lugar de la original y mucho más sólida de STEM. Pero ¿qué significan realmente STEM o STEAM? ¿Qué queremos decir cuando hablamos de educación STEM? ¿Qué se busca con la promoción de una educación STEM? ¿Quién está detrás de este interés creciente por el STEM? ¿Son los docentes? ¿Es un movimiento pedagógico? ¿Viene del mundo de la educación, de la academia, del mundo empresarial? ¿Es la sociedad quien reclama una educación STEM? ¿Responde a una agenda política? ¿Es un interés compartido? 

¿De dónde salen los fondos para promocionar la agenda STEM? ¿Puede una aproximación STEM ayudarnos a pensar de otra manera los currículos escolares? ¿Amplía y enriquece el campo de juego, o lo empobrece y limita? ¿Abre ventanas y deja entrar aire fresco o nos introduce en estrechos y asfixiantes pasillos? ¿Es una manera de incorporar en la escuela otros saberes, otras prácticas, otras experiencias? ¿Nos ayuda a reducir brechas y aminorar desigualdades educativas o amplía esas brechas y genera más exclusión? ¿Nos ayuda a trabajar por un currículo más comprensivo, más inclusivo, más representativo? 

Quién va a oponerse a la promoción de la ciencia, las matemáticas, la ingeniería o la tecnología en la escuela. Quién va a oponerse a mejorar la comprensión del mundo a través de los lenguajes de la ciencia, las matemáticas. Quién va a oponerse a aumentar en general la cultura científica de los ciudadanos. No. No se trata de oponerse sin más, pero sí de problematizar los términos y complejizar discursos. No se trata de enrocarse en un inmovilismo estéril pero sí de hacerse constantemente preguntas. Creemos que tras la aparente inocuidad y sencillez del acrónimo se ocultan tensiones no resueltas. El mundo (más aún el educativo) no necesita cubrirse con capas de simplicidad y respuestas contundentes. Al revés, si algo es más urgente que nunca es desarrollar nuestra capacidad colectiva para hacernos preguntas, para dudar y para entender que nos movemos en espacios de incertidumbre y fragilidad. Si algo necesitamos aprender, como sostiene Josep Maria Esquirol, es a hacernos preguntas colectivamente que nos permitan abrir grietas en las murallas con que tendemos a protegernos del mundo. Grietas para que entre el aire. Grietas, que como las preguntas, nos ayuden a cambiar la mirada, y pongan al descubierto la problematicidad esencial de las cosas. ¿Nos ayuda esta aproximación a hacernos mejores preguntas?

Qué relación hay entre las ciencias y las matemáticas, por un lado, y la ingeniería y la tecnología por otro. No parecen categorías comparables. La tecnología y la ingeniería necesitan de las ciencias y las matemáticas. Las primeras ocupan tradicionalmente parte de los currículos oficiales y tienen detrás saberes disciplinares y colectivos académicos. Ni la tecnología ni, por supuesto, la ingeniería ocupan espacio en los actuales currículos escolares. No son saberes disciplinares, su esencia es multidisciplinar. Detrás, tenemos fundamentalmente colectivos profesionales. A las dos primeras (ciencias y matemáticas) las encontramos en el interior de la escuela, pero apenas fuera de la escuela. A las segundas (Tecnología e Ingeniería) apenas las vemos en la escuela, pero dominan nuestras vidas en el exterior. ¿Y dónde entra en todo esto el Arte? ¿De qué Arte estamos hablando? 

Basta con ser un docente en una de las disciplinas (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) para ser un docente STEM o buscamos la mezcla de disciplinas. Es una apuesta metodológica ¿Son la multidisciplinariedad o la transdisciplinariedad una condición necesaria para lo STEM? Si es así cuántas disciplinas debemos combinar para ser STEM. Si hacemos una apuesta por la transdisciplinariedad, dónde quedan entonces las disciplinas, entendidas como lenguajes imprescindibles para entender el mundo. ¿Qué concepto de ciencia está detrás? ¿de qué ciencias hablamos? ¿Estamos pensando también en la Antropología, la Sociología o la Historia? ¿O solo en la Física, la Química, la Biología o la Geología? O tampoco esas.  

¿Ciencia hecha por quién? ¿Para qué fines? ¿Con qué origen? Si hablamos de STEM o de STEAM, ¿dónde queda la larga e interesante tradición de los Estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS)? ¿Dónde queda la problematización de la ciencia y la tecnología? ¿o la necesaria democratización de la ciencia? ¿Dónde queda la participación ciudadana en los asuntos de la tecnociencia? ¿En cuál de las cinco letras metemos la reflexión política, ética y filosófica sobre la ciencia? ¿Y los saberes ausentes? 

¿Nos ayuda lo STEAM a poner en valor los saberes tradicionalmente suprimidos, silenciados y marginados? ¿Nos ayuda a cuestionarnos las jerarquías de saberes dominantes o, por el contrario, es una manera de perpetuar jerarquías y certificar ausencias? ¿Nos ayuda a pensar y definir mejor los saberes que queremos fomentar en la escuela? ¿Nos ayuda a incorporar la mirada de la justicia curricular? ¿Nos ayuda, en definitiva, a hacer que la escuela tenga sentido para todos y todas?

 

Lugar:
on line

Sesiones de la actividad

17:30 - 19:30
La actividad está finalizada
Tipo de actividad:
Debate/mesa redonda
Etiquetas:
# educación