El gran dilema de la minúscula aventura de dar la vuelta a una manzana de la ciudad era decidir qué resultaba preferible:
a) que el actuante dirigiera e informara al modo de un guía turístico cultural,
b) que permaneciera en silencio,
c) que solamente apuntara "orientaciones" (en un triple sentido: cardinal, itinerante y edilicio).
Al final me decidí por esta útlima opción.
La caminata se apoyaba en estas dos frases: "Hacia la izquierda" -al acercarse a cada esquina- y "A la izquierda" -al señalar los cerramientos de los edificios o espacio integrantes de la manzana.
No cabe duda de que lo que iba buscando era un estímulo (cosa que siempre se hallará a nuestra izquierda) real, aunque mínimo, para hacer remover la inventiva de unas personas ideadoras, al fin y al cabo.
Como inicio previo a la "passeggiata" hubo una breve introducción que, en mi propósito, iba cargada de presiones en el sentido de una particular visión de la expresión artística.
Incluyo aquí una transcripción de esa introducción:
"Mi primer reclamo es que resulta preciso atender a las circunstancias, ya que toda circunstancia es una oportunidad. Uno mismo es ya una circunstancia en interferencia con los demás.
Pero hay circunstancias aún más inmediatas que uno mismo. Y es en la cercanía donde se halla la inspiración.
De modo que no cerremos los ojos y aprovechemos lo que hay.
Pero por otro lado, y éste es mi segundo reclamo, saquemos de donde no hay. O lo que es lo mismo, hagamos ver lo que no se aprecia. Así que os he mostrado dos presupuestos de la creatividad: lo que hay y lo que no hay. Si algo queda por encima de esto, sería simplemente cultura."
Por lo demás, al regreso de la circunvalación, los caminantes pudieron contemplar un plano del ámbito urbano por el que habíamos transitado. Igualmente, pudieron escuchar otra pequeña perorata, contenedora también de una sucienta ideología. Hela aquí:
"La tecnología, única palabra que ahora parece propiciar el progreso... y el progreso, única palabra que ahora parece cobijar el pensamiento (y al pensamiento)... dejan vacíos por doquier.
Alertar sobre uno de esos huecos o vacíos era la intención de esta "vuelta".
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Tengo para mí que en esta experiencia la circunstancia de la lluvia ha tenido su influencia en cuenta que ha acelerado la marcha (unos cinco mintuos menos de lo calculado) y en cuanto que ha revestido el paseo de un cierto aire de lirimso entreverado.
También durante la charla posterior se ha aludido a cuestiones más etéreas de lo que es común: puede afirmarse que, al volver mojados, las percepciones se habían estimulado y la experienica se había orientado especialmente hacia lo imaginativo, frente a la perspectiva más fría que yo había transmitido.
Quiero decir: la creatividad había aflorado un poco más allá de lo que hay. Y en ese sentido, quien ahora escribe no puede dejar de estar satisfecho.
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Volviendo un tanto al tema del principio -sobre si es acertado aclarar las raíces y motivaciones funcionales del trabajo artístico-, mi impresión es que, generalmente, ser demasiado explícito suele contribuir a desmerecer o disipar el contenido conceptual de los trabajos creativos. Sin embargo, en este caso caí dos veces en tal supuesto fallo: explicar el porqué del título y dar a conocer el esquema de la articulación de la obra. Es cierto que posteriormente incluso llegué a recibir algún parabién por haberlo hecho; de cualquier modo, para mí sigue siendo la apuesta de una ocasión concreta. ¡Y no es que me arrepienta de lo dicho!
Tal vez deba añadir, como dato bien significativo, que me soprendió agradablamente la fidelidad casi total de mis acompañantes y el estoicisimo con el que afrontaron unas condiciones hasta cierta medida incómodas. Casi he llegado a lamentar que no lloviera más intensamente para constatar el valor demostrativo de la prueba... Aún habría tenido que agradecer más el ánimo de mis compañeros de excursión.
Bibliografía que recomienda Isidoro Valcárcel Medina:
Azorín, Pueblo (novela de los que trabajan y sufren). Editorial Espasa Calpe, Colección Austral, Buenos Aires, 1949.
Colli, G. Zenón de Elea. Editorial Sexto Piso, Madrid, 2006.
Platón, La República. Alianza Editorial, Madrid, 1999.
Salinas, P. "Seguro Azar" en Poesías completas 1. Alianza Editorial., Madrid, 2006.
Sarraute, N. Entre la vida y la muerte. Alfaguara, Madrid, 1985.