Influencia, interferencia, alteración de la percepción → De la convergencia de biotecnologías, nanotecnologías, ciencias cognitivas y computación surge la posibilidad de tratar el cerebro como un campo de batalla. Pero ¿es posible imaginar modelos y objetivos alternativos a los de la industria comercial y bélica?
A lo largo de tres días, Filippo Rosati (Umanesimo Artificiale) guio a un grupo de 15 participantes en una exploración teórica y práctica de las diferentes facetas de la noción de guerra cognitiva. Aquí se muestra la introducción teórica del taller.