Lector + +
La pregunta fue por el lector, cómo interactuaba, cómo leía, quién era el espectador. ¿Qué contenidos le estaba brindando y de qué forma para que él pudiera hacer una lectura participativa, cómo podía percibir y participar? Hay lectores? O sólo escritores de monólogos dispersos e inconexos.? Es en este punto donde comienzan mis preguntas.
Se cumple este sentido, esta inventiva? ¿Estamos verdaderamente ante un lector enriquecido y enriquecedor? ¿Un lector comunitario, sujeto social que escribe y construye? ¿Hay lectores? ¿O sólo escritores de monólogos dispersos e inconexos.?
El lector ++, el lector que se esperaba, es un lector generativo, que por ahora sólo la computadora ha logrado con sus lenguajes de programación y matemáticas, pero el hipertexto pareciera no haber alcanzado generar, valga la redundancia, un lector generativo.
Habiendo transcurrido algunos años de labor ininterrumpida con las prácticas artísticas y la participación colectiva, la pregunta es qué ocurrió con esa relación soñada de productor/ espectador que juntos construyen un sentido, esa autoría compartida, esa comunicación establecida entre el artista, la obra y los espectadores en red. La comunicación social, los cambios y dinámicas introducidas en la vida. ¿Qué ocurrió con ese espectador que debía escuchar, leer, relacionar, comprender, interpretar, proponer, hacer?
El Lector que se esperaba sería aquel que habiendo sido exilado del sentido y la linealidad, luchó contra las arbitrariedades del hipertexto y logró construir su significación, hacer su propia escritura, y se transformó en artista, o sea un lector ++. La cantidad y diversidad de voces diferentes, la sordera generalizada, la pérdida del sentido, la invasión tecnológica, las voces individuales han dado lugar a un lector sin signos agregados. Un texto aún no desterritorializado, y un lector que aún no sumó, me atrevería a decir que ha restado.
Medialab-Matadero Madrid