La tecnología WiFi fue concebida para redes locales. Sin embargo, con algunas modificaciones, se puede aprovechar para aplicaciones de distancias medias y largas. Gracias el bajo costo de los equipos, las pequeñas organizaciones pueden encontrar soluciones rentables y manejables, sin depender de las grandes empresas de telecomunicaciones.
Se describirán algunos ejemplos de instalaciones realizadas en varios países y experimentos a distancias de hasta 380 km.