“No creo en la inspiración, creo en la concentración. Intento explicar las cosas tal como las siento en ese momento, pero ese momento está cambiando siempre. La temática de mi obra es la cotidianidad. No creo que la vida y el arte tengan que ser interesantes, sino significativos. El gesto es simple y espontáneo, porque es la manera más cercana y sincera que tengo de unir idea con obra. Todo esto desde un punto de vista femenino, que no es mejor ni peor que el masculino, pero si diferente.”