Aproximación a Medialab-Prado: Isidoro Valcárcel

> Descarga los esquemas de Isidoro Valcárcel sobre la organización espacial de Medialab-Prado en la Antigua Serrería Belga (pdf)

 

I

El carácter de factoría, e incluso de nave de montaje, que muestra la actual realidad de Medialab, no debería perderse.

En esa intención, y teniendo en cuenta el relativo agobio, superposición o cercanía de los diferentes trabajos en la sala actual, pienso que el deseable aumento de superficie tal vez no debiera superar un 30% ó 35% (de acuerdo, claro, con el volumen que vaya a tener la nueva empresa).

Considero también la conveniencia de algún tipo de panelaje modular y de quita y pon que pudiera ayudar a algún aislamiento parcial y circunstancial que sería útil para ciertos casos: facilitar el tránsito general, evitar la distracción, suavizar los ruidos.

En este sentido sería oportuno el tomar los pilares de la construcción antigua como puntos de arranque o entrega de esas posibles compartimentaciones circunstanciales (quedaría por dilucidar el asunto de la altura o alturas de esos paneles).

También la condición de acoplables de los propuestos paneles de compartimentación podría aplicarse a las mesas de trabajo (a ser posible de dos alturas diferentes), con el fin de que no se produzca una cierta anarquía en la colocación; aunque claro que esto es asunto de menor importancia.

Hay que considerar que los grupos de trabajo constituyen unidades autónomas, pero no desligadas entre sí. El carácter de factoría del que hablaba puede ahora verse refrendado por la arquitectura fabril de la vieja herrería.

 

Il

En lo que toca exclusivamente a la distribución, me permito exponer la posibilidad de abrir el hueco existente al principio de la calle Cenicero para permitir el acceso de servicio, en comunicación con almacén, vestidor, cocina, etc., además del hall general.

En cuanto al acceso por Alameda, tal vez sea excesivo mantener su uso permanente. Es más sugerente ofrecer la visión del jardín y del patio -sin solución de continuidad-, reservando la entrada a la Plaza de Las Letras, desde la cual se conecta de forma inmediata con el núcleo principal.

También cabría abrir los huecos que dan a Alameda a la altura de lo que sería recepción y cocinas (según este plan).

Referente a la entrada por la plaza, ésta habría de “forzarse" para que embocara rápidamente en "la cosa”, reservando el rincón de la recepción y aprovechando el pequeño trozo de fachada de “Ia cosa” que queda abierto al exterior.

Parece natural que cocina y comedor estuvieran próximos al almacén, al hall y al patio y con una conexión al menos visual entre ambos, ocupando la mayor parte del la este, pero reservando el extremo de ésta para una posible salita -o simple ampliación del comedor en su momento- que pudiera dedicarse a lugar de encuentros o de conversación; una especie de reservado abierto. La alegoría que se ha hecho entre cocinar alimentos y o cocinar ideas. No es que el lugar cocina me parezca central, pero sí una excusa para acoplar actividades.

Por lo demás, y como se ve en el plano, el ala oeste quedaría completada con recepción, cocinas y espacio reservado para muestra de proyectos o presentaciones a cargo de autores y ayudantes.

En la segunda planta, esta nave queda dedicada íntegramente a lo que llamo factoría, así como la parte central de la nave este. En esta última, sin embargo se reserva una zona en ambos extremos para almacén de material de trabajo, en la parte norte, y en la sur, para posibles trabajos o proyectos que acusaran molestias (ruidos, desIumbramientos..., o precisaran oscuridad, etc.), en cuyo caso, esta parte de la factoría podría contar con una separación o división, aunque su naturaleza siguiera siendo la misma.

En cuanto a la tercera planta, su ala este, al carecer, según parece, de pilares, sería idónea para salón de actos, sala de conferencias, etc., pero sería erróneo mantenerla como una unidad estanca a la que se acudiera sólo en momentos especiales. Probablemente fuera mejor dejarla sin cerramiento o puertas..., ya es bastante su situación en altura. Lo que sí se considera es la posibilidad de situar en esta misma nave, y en su extremo norte, lo que podría ser un lugar de estudio, documentación o preparación; algo tipo biblioteca de consulta. Se trata de un salón elástico, para grandes o pequeños acontecimientos. Podría decirse que, al no tener la sala de conferencias trasera definida, es la biblioteca la que de límite.

 

III

El espacio menos agraciado parecer ser la zona libre de la nave oeste, la que esté entre el patio-jardín y la calle Alameda.

Aunque comparto la idea de no dedicar un espacio a exposiciones, sí que podría esta zona cumplir la posible necesidad de, por ejemplo, mostrar los trabajos realizados al final de cada sesión o taller, incluso ante un público externo.

Es la zona menor considerada, aparte de contar con el hueco del suelo, a la cual es difícil buscarle uso razonable, y menos el de un montacargas, ya que por ahí se abriría una puerta a la manipulación de objetos (en la mala interpretación de la palabra) y la deriva hacia un territorio de la exhibición más que de la creación.

Además, este uso implicaría la ruptura de la unidad espacial en la planta segunda oeste. De hecho, si se optara por mantener cerrado algún espacio, debería serlo esta unidad sur del ala oeste, más allá de las oficinas.

Una de las cosas que me preocupa es la profusión de escaleras (aunque ignoro si son definitivas), no siempre situadas racionalmente. ¿Por qué no están todas en “la cosa"? ¿No es esa zona la llamada a ser distribuidora y a ejercer la oonexión de los seis grandes espacios laterales?

“La cosa" hace de conexión, sí, pero también de separación, y sería un error ignorar esta facultad. Así, gracias a ella es posible aislar la tercera planta oeste, la dedicada a residencia u hospedaje. Es la buena utilización de "la cosa", la que puede lograr que esta función residencial no se asemeje a lo que conocemos como un colegio mayor.

Hay ciertas consideraciones “estéticas” que no se deben ignorar: Atención a no esconder con las instalaciones (aire acondicionado, etc) la estructura y sobre todo los remates de pilares o entregas de la viguería. A lo mejor estaría bien la colocación de un solo conducto central pendiente. Si acaso en algún punto se pensara en colocar una entreplanta, aprovechando la altura de los techos, eso no debería cortar la visión de continuidad de la estructura.

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